martes, 30 de julio de 2013

Inventos Fallidos

Hacer una publicación sobre inventos fallidos aparte de ser entretenida, tiene un objetivo principal, el de ser base para los nuevos inventores, en otras palabras para que no cometan los mismos errores de sus antecesores, los inventos fallidos, no solo pueden provenir de los inventores novatos sino, también grandes científicos, muy respetados, los cometieron, llevados tal vez por su intuición o por el simple hecho de que todos esperábamos mucho mas de ellos.

En el mundo de los inventos fallidos, el automóvil, es sin lugar a dudas, el invento que mas fracasos ha dejado, talvez debido a que en los años 50s. había mucha confianza en la modernidad y en el futuro, y había una especie de fiebre automovilística, en la que mucha gente con su fantasía invirtió en sus vehículos y muchos fabricantes hicieron lo posible por satisfacer esa demanda, se puede decir que esta es la razón por la que surgieron modelos tan extravagantes.

El Nucleon

En los años 60s. la compañía Ford estaba ansiosa por demostrar al publico que se encontraba en la vanguardia de el diseño innovador, llegando a concebir la idea de desarrollar un auto nuclear, lo llamaron Nucleon, dispondría de su propio contenedor de plutonio, pero las dudas en torno a la manera de alimentación y los peligros potenciales que puede traer llevar un reactor nuclear sobre ruedas, impidieron el desarrollo del mismo, este concepto no pasó de ser un simple modelo a escala de un metro.


El Turbine Car

En 1954 se dio inicio a un experimento mas serio, la Chrysler se embarco en una odisea de casi 30 años, para crear un auto con un motor que se sustentara en la tecnología aeronáutica, un auto con el sistema electrógeno de un motor a reacción, en octubre de 1963 se presento el nuevo modelo de Chrysler con motor de turbina, los motores desarrollados por técnicos norteamericanos, venían acompañados por una carrocería de estilo europeo, diseñado en colaboración con los mejores profesionales de la empresa italiana Ghia.
Con un 80% de piezas menos que un motor estándar, la Chrysler también promocionó el diseño sencillo y la alta fiabilidad de la turbina, el motor del auto era sorprendentemente sencillo en diseño, el aire entraba en el compresor donde se incrementaba rápidamente la temperatura y presión, entonces, el aire pasaba a un quemador donde se mezclaba con el carburante provocando la combustión, los gases calientes se expandían a través de una serie de turbinas que transformaban la energía térmica en energía mecánica haciendo girar las ruedas.
La potencia y el manejo del auto a turbina era comparable a cualquier otra cosa en la carretera, sin embargo la aceleración era lenta debido al retardo de la turbina en accionar la transmisión, pero este modelo si tenía un característica fascinante funcionaba con cualquier combustible líquido, ya fuese gasolina, perfume o incluso aceite de maíz, todo valía igual, incluso existe una anécdota que durante la fase de ensayo los técnicos echaron Whisky en el tanque para ver si así también funcionaba, cuando comprobaron que era posible, mecánicos bromistas se quejaron amargamente de que se hubiera echado a perder el licor de ese modo.

El proyecto fue declarado no factible debido en gran medida a los costes de producción, también faltaba la investigación para la creación de nuevas aleaciones metálicas que pudieran resistir las altas temperaturas de la turbina. En 1979 el proyecto se dio por concluido, y hoy los coches a turbina, que se comercializaron en su día, descansan en diferentes museos de Estados Unidos, como el museo Walter P. Chrysler, o el famoso Smithsonian.

El Tucker '48

Pero los fracasos mas sonoros de la industria del automóvil, vivieron de la mano de grandes personalidades que perseguían el sueño de construir el vehículo perfecto. Un antiguo diseñador de la Ford, Preston Tucker, fue uno de aquellos soñadores. Desarrolló el Tucker '48 Sedan (también llamado Tucker Torpedo) un automóvil de turismo adelantado a su época, desarrollado por el empresario y fabricado en Chicago en el año 1948. Tiene una carrocería sedán de cuatro puertas, y se fabricaron únicamente 51 unidades antes de que la compañía fuera cerrada por acusaciones de fraude.
Los componentes mecánicos fueron innovadores. El marco perimetral envolvente daba al vehículo una protección al chocar. La caja de dirección estaba detrás del eje frontal para proteger al conductor en caso de choque frontal, el parabrisas estaba diseñado para que saliera despedido hacia adelante, pero numerosas innovaciones fueron dejadas de lado. Ruedas de magnesio, frenos de disco, faros orientables y una transmisión de convertidor de par no pasaron del tablero de dibujo.
Sin embargo, el motor novedoso del auto entró en producción por un largo período. Era un seis cilindros tipo boxer y 150 hp de potencia máxima. Poseía cámaras de combustión semiesféricas, inyección de combustible y válvulas en la cabeza operadas por aceite a presión en vez de árbol de levas. Estas características fueron pioneras en la industria automovilística de 1948, pero al avanzar el desarrollo del motor, aparecieron problemas. El tren de válvulas del motor se mostró problemático. El motor y el cable de la transmisión fueron montados en submarcos, cada uno de los cuales podía ser removido en minutos con apenas aflojar seis tornillos, otra visión de Tucker que permitía mejores tiempos en el servicio a los autos en caso de requerir desmontar el motor.
El auto final tenía solamente 1524 mm (60 pulgadas) de alto, pero tenía un gran espacio interior. Destacaba su tercera luz direccionable, apodada el tríclope, para uso en curvas. Éste se encendía siempre que el auto giraba más de 10 grados.
El programa de accesorios Tucker, para futuros compradores del automóvil, consistía en que éstos podían adquirir accesorios como coberturas de asientos, la radio y porta equipaje, antes de que el auto fuera construido. Esto trajo 2.000.000 de dólares adicionales de inversión a la compañía.
Este concepto fue investigado por la Comisión de seguridades y de intercambio de Estados Unidos y el Procurador de Estados Unidos y condujo a una acusación contra los ejecutivos de la compañía.
Aunque todos los cargos fueron eventualmente desechados, la publicidad negativa destruyó a la compañía y paró la producción del coche. Para contrariar la mala prensa, Tucker llevó otra vez los autos al camino, programó una prueba pública de dos semanas en el autódromo de Indianápolis con algunos de los 37 autos que habían sido construidos. Uno de ellos fue rodado a 160 km/h. La opinión pública cambió de ultraje en la mala conducta alegada de Tucker a la cólera en la prensa y en especial el gobierno.
Durante los problemas que Tucker enfrentó para promover su auto y sacarlo de producción, aseguró que los "Tres Grandes" constructores de autos (refiriéndose seguramente a Chrysler, Ford y GM) estaban intentando sabotear sus esfuerzos de manera deliberada, todo con la influencia del Senador por Detroit Homer Ferguson, quien es comúnmente nombrado responsable de la caída del negocio de Tucker.
Hoy, el Sedán '48 tiene fama más allá de la esperada por su modesta producción. De los 51 construidos (50 producciones y 1 prototipo) 47 aún existen, la mayoría en condiciones excelentes. Cuando los autos aparecen en subastas imponen precios muy altos. Uno de ellos fue vendido en agosto de 2008 en la subasta RM en Monterrey California, USA, por el precio histórico de 1.017.500 dólares.

El Edsel

Otro de éstos fracasos fue el Edsel, un automóvil nombrado en honor a Edsel Ford, muerto en la segunda guerra mundial, hijo único de  Henry Ford. Es considerado uno de los mayores fracasos automovilísticos de toda la historia. En sus tres años de existencia, causó unas pérdidas a Ford de doscientos cincuenta millones de dólares. El auto antes de ser nombrado como tal, durante su desarrollo llevaba de nombre clave: E-car.
La lista de quejas técnicas hacia el Edsel era enorme. Daba muchos fallos el motor, el cual emitía bastante ruido, se trababa con frecuencia, liberaba bastante humo y demás. También solían fallar la dirección motriz y las marchas. El Edsel, además, consumía demasiada gasolina y tenía una pésima potencia.
Esto se puede deber a la carencia de un control de calidad y de una confusión de las piezas del Edsel con las de otros coches Ford.
El coche era conocido por su falta de estilo. La parte delantera, según críticos de la época, tenía forma de asiento de baño o de collar de caballo. Esto era objeto de muchas bromas.
También su nombre fue causa de su fracaso. Tras numerosas propuestas ridículas, algunas de ellas como Mangosta Civique, Tortuga utópica y "pastelogram". Henry Ford II, hijo de Edsel Ford, alegó al saber el nombre que le pusieron al coche: "No quiero que el buen nombre de mi padre ronde en miles de tapacubos".
Más tarde, estudios de mercado revelaron que el nombre de Edsel sería comparado con el del tractor Edson. Y estudios de consumo revelaron que el nombre se comparó con comadreja (Weasel) y batería estropeada (Dead cell).
El Edsel es muy codiciado por coleccionistas dada su fama de uno de los coches más feos existentes. Solo quedan 6.000 Edsels.
Empresas de prestigio como Pontiac o Alfa Romeo han utilizado las rejillas verticales del Edsel con bastante estilo. Además, algunos coches deportivos emplean los botones en el volante y el bloqueo de transmisión por ignición del Edsel.

El Aerocar

El Aerocar, también conocido como Taylor Aerocar, de la “Aerocar Internacional”, de Longview, Washington,  fue un vehículo a medio camino entre un coche y un avión, diseñado y construido por Moulton Taylor en 1949.
Aunque probablemente se trate del “coche volador” más famoso y acertado en diseño de los que han existido hasta el momento, y a pesar de haberse construido hasta seis ejemplares, el Aerocar nunca llegó a entrar en producción. Los prototipos se vendían al precio de 12.500 dólares.
El diseño de Taylor de un coche transformable en avión se remonta a 1946. Durante un viaje a Delaware, Taylor contactó con el inventor Robert E. Fulton, Jr., que ya había diseñado un primer aeroplano transformable en coche, el Airphibian. Tras la visita, Taylor pensó que el diseño de alas desmontables de Fulton podía ser mejorado, sustituyéndolo por un sistema de alas que se pudieran doblar. Otro inconveniente del Airphibian era que tenía la hélice en la parte frontal, lo que estéticamente lo acercaba mucho más a un avión que a un coche. De hecho, aunque la idea era la misma, no pasaba lo mismo con el concepto, ya que el Airphibian pretendía convertir un avión en coche, y el Aerocar era todo lo contrario.
El primer prototipo del Aerocar ya utilizaba unas alas plegables. Este sistema le permitía a una persona, convertir el vehículo terrestre en un vehículo aéreo en apenas cinco minutos. Al retirar la placa de la matrícula trasera, esa misma persona podía unir el tubo de reacción y acoplar el propulsor. Tanto las alas plegables como la unidad de cola fueron diseñadas para ser remolcadas por el propio vehículo. El Aerocar podía alcanzar una velocidad terrestre de 60 mph y una velocidad aérea superior a las 110 mpr.
En 1956 fue obtenida la certificación civil, y Taylor alcanzó un acuerdo con la “Ling-Temco-Vought” para la futura producción en serie del vehículo, pero con la condición de que Taylor fuera capaz de conseguir al menos 500 pedidos. Al no ser capaz de conseguir más de la mitad de los pedidos necesarios, los planes de producción en serie se desvanecieron y tan sólo llegaron a ser construidas seis unidades, de las cuales una volvió a volar en 2006 y otra fue reconstruida por el propio Taylor y es el único ejemplar del denominado Aerocar III.
Este vehículo empezó su vida como un Aerocar original, pero Taylor se lo recompró a un cliente tras sufrir daños en un accidente “terrestre” en los años sesenta. Taylor, lo reconstruyó y lo renombro como Aerocar III, sustituyendo la cabina original por una cabina más estilizada y aerodinámica. A pesar de ello, el diseño estuvo todavía lejos de las líneas deportivas que Taylor le quería haber dado. Taylor fue capaz de atraer cierto interés por parte de Ford, pero en última instancia no llegó a cuajar la idea de producirlo en serie. El prototipo puede contemplarse en el “Museum of Flight” de Boeing Field, Seattle, Washington.
Aunque técnicamente fue un éxito, el fracaso es mas de tipo comercial, ya que para ser dueño de un Aerocar, no solo bastaba con compararlo, sino, que además se debía tener muchos permisos especiales para poder hacerlo despegar, ser un piloto y poder manejar un radio transmisor, esto sumado a que se debían plegar y desplegar las alas para el uso y el alto coste, contribuyeron a que formara parte de éste blog como uno de los inventos fracasados mas fascinantes.

Cinturón propulsor

Denominado originalmente en inglés como rocket belt, rocket pack, jet pack u otros nombres similares, son diversos aparatos, usualmente colocados en la espalda, que usan motores de propulsión a chorro cuyos gases al escapar permiten volar al usuario. El concepto evolucionó desde 1920 cuando Buck Rogers (héroe de ciencia ficción), usó uno de ellos para viajar.
El chorro de gas en el cinturón cohete original, era provisto por un cohete impulsado por Peróxido de hidrógeno, aunque también se contemplaba un turborreactor o un superventilador, u otro tipo de cohetes impulsados por combustible sólido, líquido e inclusive un gas comprimido (usualmente nitrógeno).
La gran desventaja es el limitado tiempo de operación. el chorro de vapor y oxígeno puede proporcionar el empuje necesario de cohetes bastante ligeros, pero tiene una velocidad de escape razonablemente baja y consecuentemente un impulso específico pobre. La capacidad de transportar a un hombre antes del despegue, limita la cantidad de propelente que puede ser usado, por lo cual dichos cohetes únicamente pueden volar tan solo aproximadamente 30 segundos.
Acorde al gobierno de los Estados Unidos, verdaderos cinturones cohete tienen una valoración mínima debido a las limitaciones tecnológicas actuales. El ejército estadounidense, quien ha conducido una gran parte de las investigaciones en el desarrollo de cinturones cohete, afirma que los helicópteros son más prácticos. Algunos otros han trabajado en el desarrollo de cinturones cohete funcionales, con éxito limitado.
Los vuelos de los jet packs acaparan la atención de los espectadores y gozan de gran éxito. Por ejemplo, un vuelo fue practicado durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.
El invento se pensaba específicamente para el uso militar, se necesitaba un vehículo que permitiera las operaciones de reconocimiento o de asalto, el cinturón cohete falló en todos estos aspectos, en primera es muy ruidoso para el espionaje y solo manejarlo es difícil hasta para los pilotos mas calificados, lo que impedía hacer uso de armas, ademas el tiempo de vuelo permitido es muy limitado, tan sólo a unos escasos 21 segundos, convirtiéndolo en uno más de los inventos fracasados, hasta el día de hoy, talvez llegue el día en que deba actualizar esta entrada para hacer énfasis a la creación en serie de estos aparatos que formen parte del uso diario de las personas en el transporte o recreo, solo el tiempo lo dirá.
Muchas personas durante años afirman que han observado platillos voladores en el Área 51 del estado de Nevada, célebre en leyendas urbanas acerca de ovnis, puede que éstos rumores tengan cierta base real, a continuación:

El Avro

En 1958 se desarrolló el Avro Canadá VZ-9AV, con una inversión de casi 13.000.000 de dólares, comúnmente llamado Avrocar fue una aeronave canadiense de despegue y aterrizaje vertical, desarrollada por Avro Canadá como parte de un proyecto secreto estadounidense militar realizado en los primeros años de la Guerra Fría. Dos prototipos fueron construidos como vehículos de prueba "de concepto" para ser el caza más avanzado de la Aviación de los Estados Unidos y avión táctico de combate del Ejército de los Estados Unidos. El Avrocar tuvo la intención de explotar el efecto Coandă para proporcionar el levantamiento y empuje de un solo "turbo rotor". El empuje del rotor fue desviado hacia fuera del borde del avión en forma de disco para proveer el esperado funcionamiento de despegue y aterrizaje vertical. En el aire, esto se habría parecido a un platillo volador. El vehículo fue pensado para que ascendiera a 3000 metros de altitud, y que tenga la suficiente potencia para transportar a un piloto y un acompañante. En pruebas de vuelo, el Avrocar demostró no haber resuelto los problemas de empuje y estabilidad; posteriormente, el proyecto terminó con la cancelación de programa en 1961.
La cancelación fue debido principalmente a que el vehículo tan solo podía despegar unos escasos centímetros y a duras penas podía cruzar pequeñas zanjas, lo que desvaneció el sueño del Ejército de los Estados Unidos, de poder crear un vehículo todo terreno.

A continuación expondré inventos fracasado que sorprendentemente fueron realizados por mentes brillantes como: Nikola Tesla

Otra de las mentes brillantes que tambien engendraron inventos fracasados, es si lugar a dudas Thomas Alva Edison, el propietario de 400 patentes, paso de transformar lo que tocaba en oro a la hojalata.

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